¿Sabíais que hablar de sexualidad con nuestros hijos e hijas potencia su bienestar emocional y permite establecer relaciones sanas?

Las madres y los padres, tenemos el papel principal de enseñar a nuestros hijos e hijas todo lo que necesitan saber sobre la vida. Del mismo modo que les acompañamos en tantísimas cuestiones del día a día, la educación en sexualidad y en relaciones sanas es fundamental para crecer con unas buenas bases.

La sexualidad no se reduce a relaciones sexuales ni tampoco a la etapa fértil, abarca asuntos que incluyen todas las etapas de nuestro ciclo vital, desde que nacemos hasta que morimos.

Porque en casa queremos hablar de lo importante, os hemos preparado, en colaboración con FAD juventud, una charla donde os invito a explorar conmigo este tema necesario, bonito y sensible. La educación en sexualidad y en relaciones saludables es fundamental. No podemos dejarlo en manos de otras personas, ni de Internet ni de la IA. Nos toca a las familias educarles en cuestiones que tienen que ver con su desarrollo psicosexual.

Con o sin vergüenza ¡hablemos! Sigue siendo un tema tabú para muchísimas personas, y a menudo es difícil de compartir. Probablemente, al no haber recibido una educación sexual completa, te falta practicar; tanto escuchar como hablar sobre el tema. Es normal. Pero debes romper el silencio, la vergüenza, y que en tu familia creada podáis hablar de esto. Os enseñaré cómo y por dónde empezar.

No lo dejes pasar. En los primeros años, los niños y las niñas tienen una curiosidad innata, y hacen preguntas. En las preguntas más incómodas está la clave. Si dejamos sus preguntas sin contestar, aprenden que no es importante, y que sus figuras de referencia no quieren hablar de esto.  Vamos a sacarles los temas que les suscitan interés, aprovechando cualquier ocasión. Veremos ejemplos prácticos.

Hablar claro y directo: desde la infancia. Todo aquello que les vayamos a enseñar, que sea sin mentiras y sin atajos infantiles. En cada edad podemos adaptar el lenguaje, pero siempre contándoles la verdad.

En clave de positividad. Me parece muy importante transmitirles que la sexualidad es placer, es lugar seguro, es sentirse bien, es aceptar las diferencias, es poder proteger la intimidad, es poder preguntar a alguien de confianza.

En todas sus formas al habar de sexualidad y de afectividad.

  • El placer a las personas con las que nos relacionamos, hablando de buenos tratos.
  • El entorno que nos rodea, hablando de consentimiento. A los mimos, hablando de afecto.
  • El amor que compartimos con otros, hablando de encuentros eróticos.
  • El cuerpo, hablando de conductas exploratorios y placenteras.
  • El mecanismo de funcionamiento del cuerpo, al hablar de menstruación y de eyaculación.

Te invito a que entres a la charla sin pudor, sin prejuicios, con todas tus ganas de seguir aprendiendo para transmitirles conocimiento de calidad.